Los oídos de las paredes (IV)

- Mer… channn… dan… si…
- No, no, así no.
- A ver, mer… chan…
- Merchandaisin.
- Mer… chan…
- Daisin, como la novia de Mickey Mouse.

Hola niña

Bajo las escaleras, abro la puerta y, justo al entrar en la calle, oigo: “¡Hola niña!”. “¿Es a mí?”, pienso. Y miro hacia el lugar del que viene la voz. Allí están tres niños saludándome. Levanto la mano y contesto a su saludo.
“Ay, pequeños fans… Me habéis llamado como más me gusta”.

Internet

La primera vez que me conecté a Internet fue por casualidad. Yo estaba en un centro de ocio que habían abierto en Badajoz como alternativa al botellón. Había revistas, juegos de mesa, música y, cómo no, ordenadores. También se llevaban a cabo algunas actividades y cursos.
Recién inaugurado el local, fui a curiosear. La sala estaba [...]

Los oídos de las paredes

- Oiga, señorita, ¿con quién tengo que hablar? Que una compañera ha metido 60 euros en la máquina y no nos quiere dar la gaseosa.

Sí, sí, 60 euros… ¬¬ Y yo metí a mi elefante por la ranura y no me lo quiere devolver, no te fastidia.