La niña

Y la niña se despertó de un sobresalto. “¿Por qué no ha sonado la alarma?”, se preguntó preocupada. Miró el reloj y se tranquilizó: aún faltaba una hora para las nueve. “Puedo dormir un rato más”.
Pasó un segundo.
Pasó un minuto.
Pasó un cuarto de hora.
La niña, que aún permanecía con los ojos abiertos, volvió a mirar [...]