Mamá, mamá, quiero apuntarme a un curso de dibujo

- Mamá, mamá, quiero apuntarme a un curso de dibujo.

- ¿Qué? ¡Pero niña, si aún ni siquiera sabes coger un lápiz!

- Bueno, ya aprenderé. No será tan difícil, ¿no? No suelo tardar en aprender las cosas…

- Pero, ¿cómo es que te ha dado por eso ahora?

- Es que el curso es gratis… Y es ya. No sé, no quiero a echar a perder la oportunidad.

- Bueno, pero…

- Pero, ¿qué? ¿No quieres?

- No es que no quiera… Es que yo he intentado que te apuntases a otros y me decías que tenías que “perfeccionar tu técnica de sujeción de lápices”.

- Sí, pero… No va a pasar nada por probar, ¿no?

- Pues sí que tiene que ser interesante el curso…

- ¡Ya verás! Al final haré un monigote que ríete tú de los garabatos de tus compañeros de oficina.

- Euh… Sabes que trabajo en casa.

- Bueno, pues en casa. ¿Me dejas o no?

- Sí, sí… Haz lo que quieras. Si el curso merece la pena…

[Un mes después...]

– Mamá, mamá, creo que voy a dejar el curso.

- ¿Y eso?

- Buf… No sirvo para esto.

- ¿Que no sirv…?

- Y creo que la profesora me ha dado por imposible.

- ¿Tú crees?

- ¡Pero mírame! ¡Si aún no consigo ni hacer una línea recta!

- ¿Has probado a usar la regla?

- Sí. Y me sale peor que sin ella.

- Pues…

- ¡Y mira! Ni una carita sonriendo me sale… Y eso por no hablar de colorear, que pinto más fuera que dentro. Para mí, parece que los bordes no existen.

- Exagerada.

- ¿Exagerada?

- Pues déjalo entonces, si ves que no puedes…

- Sí, lo dejaré. Y me dedicaré a lo mío, a ver monstruos donde nadie los ve, a meter los dedos en enchufes, a darte la tabarra… En fin, lo de siempre. Y cuando controle el lápiz, pues ya veremos.

- ¿Llamo para decir que no vas más?

- ¡NO!

- ¿Cómo que no?

- No… Espera, que termino este dibujo y… Si sale mal, llama.

- Pero, ¿qué dibujo?

- ¡Ahora vengo! [corre hacia su cuarto]

- ¡¿Qué haces?!

- ¡No sé! ¡No sé qué estoy haciendo!

- ¡¿Llamo o no?!

- Espera… Euh… ¡Ya!

- ¿Llamo?

- ¡No!

- ¿Sigues? ¿Te ha salido bien?

- No sé… ven tú a decirme qué estoy haciendo y qué tal voy…

La madre se acercó y dijo:

- Esto va mal.

- Sí, ¿verdad?

- Sí. A oscuras no se puede dibujar, hija. Enciende la luz, anda.

- Ya decía yo que necesitaba un poco de claridad.

5 comentarios

  1. UAAAAAH GENIAL!! @*o*@

  2. Bueno… tanto como genial… Este me ha salido un poco churro, pero tenía que decirlo… y quién mejor que la niña para eso.

  3. Al final dejó el curso U_U Con lo que le gustaba pintar…

  4. ara pintar es importante tener buena luz :P

  5. Evidentemente, sin luz no se puede hacer nada… Bueno sí :)

Escribe un comentario