•  

    enero 2012
    L M X J V S D
    « abr    
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  
  • Estoy escuchando…

  • Flickr

    (25/52) Turista

    (24/52) Limpieza de cutis

    (22/52) Abandono

    (21/52) The show must go on

    More Photos
  • Blog Stats

    • 80,617 hits
  • CC // IBSN

    Creative Commons License.
    IBSN: Internet Blog Serial Number 0042-42-42-42
  • Bloguzz

Broquenjá (V)

Aquí traigo el ñogüi broquenjero del mes.

 Enlace

It took all the strength I had not fo fall apart, keep trying hard to mend the pieces of my broquenjá.

Gloria Gaynor, I will survive

 Enlace

I’m staring at the ground, I never wished you a broquenjá.

Roxette, Staring at the ground

 Enlace

But if you could heal a broquenjá, wouldn’t time be out to charm you?

Guns N’ Roses, November rain

 Enlace

I bust the windows out your car and no it didn’t mend my broquenjá.

Jazmine Sullivan, Bust your windows

Y hasta aquí por hoy, si alguien sabe de alguna otra canción, que me lo diga o agregue a esta lista de Spotify.

Caballeros del Zodiaco

La leyenda nos dice que los Caballeros siempre aparecen cuando las fuerzas del mal intentan apoderarse del mundo.

En un tiempo lejano, existió un grupo de jóvenes que protegían a Athena, la Diosa de la Guerra. Se les llamaba los Caballeros de Athena y siempre combatían sin armas. Se cuenta que con un revés de la mano eran capaces de desgarrar el cielo y que de un solo puntapié abrían grietas en la tierra. Hoy, de nuevo, un grupo de caballeros con el mismo poder e idéntico valor ha llegado a la Tierra… Sin Comentarios…”

MUY PRONTO

Recuerdos (VI)

No siempre estaba en casa con mis padres. Para los viajes cortos, mi equipaje era una bajara de cartas. Y entre los vecinos y yo nos dedicábamos a emparejar dibujitos. Cuando hacía viajes largos, el lugar de destino estaba lleno de niños como yo. Había dos habitaciones, dos patios y una tortuga. Yo solo recuerdo correr de un lado a otro y la pandereta que una niña me quitó.

Mamá, mamá, no escondas los drakis

Mamá, mamá, no escondas los drakis.
—No los iba a esconder.
Los estás metiendo en el bolso.
—Para guardarlos.
No, los estás escondiendo.
—¿Y por qué iba yo a esconderlos?
¡Para que no me los coma!
—¡Pero si me estás viendo meterlos en el bolso! ¿Qué clase de escondite es ese?
Me da igual. No quieres que me los coma.
—¿Tú quieres?
Sí.
—Yo pensaba que no… Como dijiste que no querías nunca más… ¿Te acuerdas?
Un poco.
—¿Recuerdas lo que te pasó cuando los probaste?
¡Como para no acordarme! ¡Qué mal rato! ¡Yo pensaba que de aquella no salía! ¿Te acuerdas?
—¡Claro que me acuerdo!
Qué mal… No lo disfruté ni nada… Me duraron dos bocados…
—Ya, ya. ¿Y qué pasó después?
Después… ¿cuándo?
La siguiente vez que fuimos a la tienda, que los viste y me pe…
Y me los compraste otra vez.
—¿Y qué pasó?
Lo mismo… Me atraganté y empecé a toser ahí, sin poder respirar ni nada… Pero bueno, mamá, es que al menos quería probarlos bien, que la otra vez ni me dio tiempo… ¡y te los terminaste comiendo tú!
—¿Y qué iba a hacer? ¿Tirarlos?
Lo que sea…
—¡A mí también me gustan!
¡A mí más!
¡Pero si decías que no querías volver a ver una bolsa!
¡Pero ya la he visto! ¡Y ahora quiero!
—¿Seguro?
¡Que sí! ¡Que me da igual lo que dijera! Que quiero y punto.
—¡Pero bueno!
Pero bueno… ¿qué?
—¿No prefieres otra cosa? He comprado gusanitos, ¿no te gustan también?
Euh… Hombre… Sí… También me gustan. Pero es que… ya he visto los drakis y… Es que me gustan más… y… Bueno, los gusanitos pa otro día.
—¿Sí? ¿Y si te atragantas?
No me voy a atragantar.
—¿Seguro? ¿Y cómo lo sabes?
Porque voy a masticar bien.
—Ajam…
¡Que sí! Es que las otras veces comí muy rápido porque tenía muchas ganas… Entonces se me fue uno por donde no era y… ¡Jo! ¡De verdad! Que no me va a pasar nada.
—A ver si es verdad…
Claro…
—¿Seguro?
Yo voy a comer muy despacito… De verdad.
—¿Y si te atragantas?
Pues si me atraganto, ya estoy acostumbrada, ea.
—¿Cómo?
¡Que sí! Que si me pasa algo, me aguanto y no digo nada… Que no veas la que me estás liando para darme los draquis…
—Pero, qué morro…
¿La abres tú o la abro yo?
—Déjamelo a mí, que no quiero que se caigan todos al suelo..

Y, cuando la madre abrió la bolsa. la niña empezó a sonreír.

Mmmm… ¡Dame, dame!

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.