•  

    Diciembre 2009
    L M X J V S D
    « Nov    
     123456
    78910111213
    14151617181920
    21222324252627
    28293031  
  • Flickr

    Totoro

    Totoro bajo la lluvia

    Rosazul



    More Photos
  • RSS

  • Blog Stats

    • 56,926 hits
  • CC // IBSN

    Creative Commons License.
    IBSN: Internet Blog Serial Number 0042-42-42-42
  • Bloguzz

Mamá, mamá, ¿sigues ahí?

- Mamá, mamá, ¿sigues ahí?
- Sí.
- Pero, ¿estás segura?
- Claro, ¿cómo no voy a estar segura?
- Pues yo no lo estaría.
- ¿No estarías segura de si estás ahí o no?
- Hombre, depende…
- ¿Depende de qué?
- De lo que me preguntes.
- ¿Cómo?
- Me puedes preguntar tantísimas cosas, que tendría que hacerte otra pregunta para estar segura.
- A ver, si yo te pregunto a ti: “Niña, ¿sigues ahí?”, tú me respondes…
- …
- …
- …
-  Me respondes…
- No podría dar una respuesta. Ya te lo he dicho.
- ¿Por qué?
- Porque una respuesta no es una pregunta y una pregunta no es una respuesta porque no responde a nada. En todo caso, me responderías tú a mí.
- ¿Qué?
- Claro, que yo  no te respondo, me respondes tú a mí.
- ¡Pero, ¿cómo te voy a responder yo?! “Niña, ¿sigues ahí? Sí”. ¡No tiene sentido!
- ¡Pero así no!
-
¿Entonces qué dices?
- A ver, ¿tú por qué dices que sí?
- Me has preguntado si sigo ahí, ¿no? ¿Qué otra cosa tengo que decir? ¡Claro que sigo aquí!
- ¿Y cómo lo sabes?
- ¡¿Cómo?!
- Que cómo lo sabes. ¿Cómo sabes que mi “ahí” es tu “ahí”?
- ¿Qué?
- A lo mejor yo te he preguntado si sigues en el salón. O te he preguntado si sigues en casa… O si sigues en tu trabajo… O si sigues apuntada a la web esa donde escribes chorradas… ¿Cómo sabes qué te he preguntado?
- Pues… no sé… Se supone que tú m…
- ¡Mucho supones tú, eh mamá!
- Bueno, entonces, ¿a qué te referías?
- Claaaaro, ahora quieres saberlo…
- Hombre, para responderte como es debido, ¿no?
- O no. Mejor hacemos otra cosa.
- A ver…
- Pues mira, como tú ya me has respondido, ahora me dices tú dónde sigues.
- Pues aquí.
- Sí, pero aquí, ¿dónde?
- Aquí en casa, ¿no?
- Entonces tu “ahí” era “casa”, ¿eh?
- Claro.
- Interesante…
- ¿Qué pasa ahora?
- (Nada…), pensó la niña.
- ¿Qué estás pensando?
-  ¿Qué crees que estoy pensando?
- Nada.
- ¡Entonces es trampa!
-  ¿Qué?
- Ya sabías lo que te preguntaba…
- ¿Qué?
- Mi “ahí” también era “casa”. Pero tú ya lo sabías, porque sabes lo que pienso… ¡Eso no vale!
-  Claro… Siempre sé lo que piensas.
- ¿Siempre, siempre?
-  Siempre que quiera. Para algo soy tu madre…
- ¡Hala! Y entonces sabes todo, todo, todo…
- No, no siempre quiero saber lo que piensas.
- ¿Cómo?
- No te creas que tus pensamientos son tan interesantes…

Y la madre volvió a la cocina, sin decir nada más… La niña se quedó de pie en el pasillo, mirándola, con los ojos como platos y la boca abierta, intentando decir algo… No encontró las palabras…

Los dos patitos

Los dos patitos

Y aquí están los dos patitos. Tan felices como siempre, mirándose el uno al otro, sin saber que hoy son más míos que nunca. Siempre han estado en el cuarto, manchando con sus patitas toda la superficie que pisaban. Con esa cara tan graciosa. Yo los miraba, los ponía juntitos y pensaba: “Míralos, ni se inmutan. Hechos para el agua y ni la conocen. Sin enterarse de nada…” ¡¿Qué se iban a enterar?! Son patitos de goma, separados de su madre y sus hermanitos, que están en Badajoz.

Aunque en realidad, ahora que lo pienso… Conocen mi cuarto, mi mesa, mi cama, mi corcho, mis papeles… Saben qué me hace llorar y qué me hace reír, conocen mis miedos, me han acompañado cuando quería estar sola, saben la música que me gusta, las series que veo, cuándo me he escaqueado de una clase y cuándo me he agobiado con un examen, han escuchado conversaciones privadas, saben cómo duermo y si he tenido pesadillas, pueden averiguar con quién hablo por teléfono por el tono de mi voz… Ay, hoy me doy cuenta de cuánto me conocen en realidad estos dos patitos… Y este año se pegaron a mí.

A por 365 días más.

Vuelvo, perdonen pero no estaba

Volvemos a la blogosfera. Vuelvo a la blogosfera. Vuelvo al blogodisco.Vuelvo.

Perdonen que haya tardado tanto. Estaba buscando el bolígrafo. Estaba buscando la pluma. Estaba comprando recambios de tinta para la pluma. Estaba pensando en comprar tinta. Estaba esperando el cuaderno perfecto. Estaba hasta las narices. Estaba pensando. No estaba.

Mudanza

Hace ya un montón de tiempo que no escribo en el blog. Sí tengo temas sobre los que escribir, pero lo que me faltan son las ganas. Y llevo ya varios días pensando en mudarme definitivamente al blog que llevo para una de mis asignaturas, llamado “1 tortuga y 4 elefantes“. El blog no variaría de dirección, seguiría siendo personal, pero llevaba ya bastante tiempo pensando en cambiarle el nombre a este. Los ceros en la dirección nunca me han gustado y que este título esté siempre cogido tampoco.

Por el momento me quedaré como estoy, pero en cuanto llegue febrero y el blog ya no sea únicamente para la asignatura, lo más seguro es que mude todo el contenido allí.